El proyecto Quebrada Blanca Fase 2 será el primero en el uso a gran escala de agua de mar desalinizada para la minería en la Región de Tarapacá en Chile.
El desierto de Atacama, en el norte de Chile, es rico en yacimientos minerales, incluyendo el proyecto Quebrada Blanca Fase 2 (QB2) de Teck, uno de los mayores recursos de cobre sin desarrollar del mundo. Sin embargo, tanto como la región tiene en abundancia de minerales, así también carece de agua dulce disponible.
El desierto de Atacama es uno de los lugares más secos de la tierra, y el agua dulce, que es crítica para el proceso minero, es un recurso que debe utilizarse con moderación. Para proteger este producto, y como parte del proyecto QB2, Teck está construyendo una planta desalinizadora a gran escala para que el agua de mar desalinizada pueda ser utilizada en lugar de agua dulce para el proceso minero.
"Dada nuestra proximidad al Océano Pacífico, queríamos una forma de utilizar el agua de mar para el proceso de explotación minera en QB2, de manera que pudiéramos proteger el suministro de agua dulce de la región y apoyar nuestros compromisos de sustentabilidad", dijo Francisco Raynaud, Gerente de Puerto para el proyecto QB2 de Teck. "Para lograrlo, nos hemos asociado con IDE Technologies, una de las empresas de desalinización más importantes del mundo con experiencia en la construcción de plantas a gran escala, para diseñar y estructurar nuestra planta de desalinización".
El proceso de desalinización
El proceso de desalinización de agua de mar funciona mediante ósmosis inversa, en la que se utiliza una membrana semipermeable para eliminar iones, moléculas y partículas de mayor tamaño para crear agua dulce.
El agua de mar es bombeada a la planta desalinizadora, donde es purificada y luego bombeada por cinco estaciones de bombeo a 4.400 metros de altitud a la planta concentradora de QB2, donde será utilizada para procesos mineros. La salmuera concentrada sobrante se bombea de nuevo al Océano Pacífico a una profundidad de 40 metros (a 750 metros desde la costa) para asegurar que haya suficiente dilución para ser compatible con el ecosistema del océano.
Las tuberías de aspiración utilizadas para capturar el agua de mar tienen un diámetro de casi un metro, están situadas a casi 500 metros de la costa a una profundidad de 30 metros y están diseñadas para garantizar el pleno cumplimiento de los requisitos de protección costera.
A plena capacidad, la desalinizadora purificará unos 1.000 litros por segundo, cantidad suficiente para llenar una piscina olímpica en 40 segundos.
El agua es uno de los temas de sustentabilidad más importantes de Teck y un punto clave de nuestra estrategia de sustentabilidad.
Proyectos como la planta desalinizadora en Chile son parte del compromiso de Teck de reducir el consumo de agua dulce y mejorar nuestro desempeño hídrico.
Para obtener más información sobre el enfoque de Teck respecto a la gestión del agua, visite www.teck.com/sustentabilidad-es